¿Por qué es tan importante proteger tu colchón?

La compra de un buen equipo de descanso representa una inversión importante. Sin embargo, no debemos pasar por alto que nuestra salud está íntimamente relacionada con la calidad de nuestro sueño. El somier, el colchón, las almohadas y el resto de accesorios de cama contribuyen de una forma muy directa en nuestro descanso, por ello queremos compartir contigo algunos consejos que te orientarán en tu elección.  

El colchón es uno de los protagonistas de nuestro dormitorio y merece un cuidado especial. Por un lado, debemos protegerlo de la forma adecuada para mantenerlo en buenas condiciones el máximo tiempo posible. Por otro lado, la protección del colchón nos garantiza un nivel de higiene óptimo, un aspecto clave para nuestra salud, especialmente hoy en día. Y es que en realidad, proteger tu colchón es proteger tu descanso y el de tu familia.

Cómo proteger (bien) tu colchón

El elemento más básico y esencial es la funda de colchón. Es la pieza que contacta directamente con el colchón y lo cubre por todos los lados, adaptándose perfectamente a su forma. Con ella conseguiremos protegerlo tanto de la suciedad y la humedad como del roce con el somier o la base de la cama.

Asimismo, las diferentes tecnologías y acabados aplicados en ella ayudan a cubrir las necesidades específicas de cada usuario, que pueden comprender desde un tratamiento antibacterias o antiácaros, tejidos impermeables y transpirables, hasta una funda eficaz contra los chinches.

Una vez colocada la funda, se plantean diversas alternativas para complementar la protección del colchón y que minimizan el impacto del uso diario en él. Según la combinación de complementos de colchón que utilices, podrás obtener el beneficio concreto más adaptado a las necesidades de tu descanso. Las diferentes opciones son: el protector de colchón, el cubrecolchón o topper y la sábana bajera.

¿Cuál es la diferencia entre ellos? ¿necesitamos todos estos productos a la vez?

Para dar respuesta a tus necesidades en cuanto a protección de colchón, no te preocupes, no es necesario que cubras tu cama con todos ellos. A continuación te detallamos las principales características de estos 3 productos y qué beneficios te pueden aportar, para que tu elección sea un poco más fácil.

¿Cómo sabemos cuál de los tres productos escoger?

De la misma forma que existe un colchón y una almohada adecuada para cada persona, también hay que buscar la combinación óptima de descanso para cada consumidor.

Funda de colchón + protector de colchón = Descanso sin líquidos

El protector de colchón protege el colchón por su superficie y lados de una forma práctica y cómoda ya que se ajusta como una sábana bajera. Además, está disponible en varias gamas para adaptarse a cualquier necesidad.

Según el tratamiento, podemos escoger un protector antiácaros, antibacterias, termo-regulador o confeccionado a partir de materiales reciclados, entre otros. Asimismo, podemos combinar estas tecnologías con características como la impermeabilidad o la transpirabilidad. El protector es el producto más versátil y será tu mejor aliado tanto si tienes tendencia a sudar mucho en verano, como si quieres desayunar en la cama sin preocuparte por si se vierte algún líquido, o poner el colchón a prueba de niños y mascotas.

Funda de colchón + cubrecolchón o topper = Descanso confortable 

El beneficio de esta combinación es proporcionar un extra de confort gracias al acolchado de su relleno, aliviando la presión en los puntos de contacto entre el cuerpo y el colchón.

La única diferencia entre el Cubrecolchón y el Topper es que el primero se fija al colchón como cualquier sábana bajera o protector, mientras que el Topper queda fijado al colchón con 4 bandas elásticas, 1 por cada esquina. Ambos resultan muy sencillos de poner y sacar y, gracias a su superficie acolchada, acentúan la sensación de confort que ya aporta el propio colchón.

Es ideal si sufres problemas de espalda, tiendes a dormir en malas posturas, o si buscas la sensación de ‘cama mullida’, sin dejar de proteger tu colchón contra líquidos o ácaros, ya que el cubrecolchón puedes escogerlo también en base a sus tratamientos, acabados, o por su material base: la fibra o la viscoelástica, como el modelo Viscoplus.  

Funda de colchón + sábana bajera = descanso sin sudor

La combinación de funda y sábana bajera es la opción ideal si buscas comodidad y practicidad, a la vez que ligereza, máxima transpirabilidad e incluso impermeabilidad.

Es la primera pieza de un conjunto de ropa de cama. Está confeccionada con el mismo patrón que el protector de colchón, pero tiene un tacto y acabado apto para dormir directamente sobre ella. Las sábanas de Velfont están disponibles con varios acabados y tratamientos, así que con un solo producto podemos conseguir la protección necesaria para el colchón con la comodidad propia de la ropa de cama.

Como ves, la protección del colchón es en realidad una forma de cuidar tu descanso y, por tanto, tu salud. Teniendo en cuenta que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo… vale la pena tenerlo en cuenta, ¿no?

Para un asesoramiento más personalizado, puedes acudir a tu tienda más cercana con productos Velfont, allí podrán aconsejarte sobre la combinación más adecuada a tus necesidades. Si lo prefieres, puedes escribirnos a info@velamen.es o contactar con nosotros a través de nuestras Redes Sociales. ¡Estaremos encantados de ayudarte y cuidar de tu descanso!