Esto es lo que pasa en tu cuerpo mientras duermes

La teoría nos la sabemos, dormir bien es una necesidad básica que todos debemos satisfacer si queremos que nuestro cuerpo y mente descansen y se recuperen. Sin embargo, a la hora de llevar esta recomendación a la práctica no todos cumplimos, boicoteando así nuestro propio bienestar.

No se trata de ninguna exageración, durante las horas que nosotros descansamos nuestro organismo se pone en marcha y en él se dan una serie de procesos que permiten devolver a nuestro cuerpo al punto de partida y que así, al despertar, nos sintamos como nuevos. De modo que, si estas horas de sueño son insuficientes o, incluso, nulas –por ejemplo si has tenido que aguantar despierto toda la noche– este proceso no se activará y tu salud se resentirá.

Pero, ¿cuál es este proceso?, ¿qué ocurre exactamente en nuestro cuerpo mientras dormimos? Pues bien, aunque los ciclos del sueño no son una ciencia exacta y varían en función de la persona, por norma general, –y si logramos descansar las siete u ocho horas que recomiendan los expertos– mientras dormimos se activan varias etapas que regulan desde nuestros músculos hasta nuestro ritmo cardíaco. Estos son los 3 procesos clave que tienen lugar en el cuerpo mientras duermes.

Se regula el metabolismo

El metabolismo, es el encargado de gestionar nuestras reservas de energía y se ajusta con el sueño. De modo que, al descansar, estamos favoreciendo que se produzca una secreción de las hormonas que intervienen en los niveles de insulina y el hambre. Cuando el descanso es correcto en términos de calidad y cantidad, estamos ayudando al cuerpo a evitar desequilibrios en los niveles de glucosa que podrían derivar en sobrepeso, obesidad o diabetes.

El cerebro, «se limpia»

Es uno de los procesos clave por los que debe pasar nuestro organismo cada noche y es que es el que nos permite regenerar la actividad fisiológica y neuronal. Se da un incremento de la función cardíaca, la presión arterial y el flujo sanguíneo cerebral. Es por esta razón que los expertos afirman que el cerebro hace el trabajo más difícil por la noche.

En esta fase somos capaces de poner en orden nuestras facultades cognitivas y renovamos capacidades como la concentración, la memoria, la atención y el aprendizaje.

Se refuerza el sistema inmunológico r

¿Recuerdas haber pasado algún periodo en el que parecía que fueras vulnerable a cualquier resfriado que se cruzara en tu camino? Si es así, pregúntate cómo era tu descanso en aquel momento. Cuando atravesamos una racha de insomnio, nuestras defensas son las primeras en notarlo. Esto se puede extrapolar a cualquier otra enfermedad.